De autor

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Un caso sacudió, en su momento, al mundo del arte. Un autorretrato de Andy Warhol, firmado y fechado por él mismo, fue  “negado” como original por la Andy WarholArt Authentication Board. El argumento principal era que el cuadro no fue “impreso” con Andy Warhol presente. Este sonado juicio hizo pensar en la tan elemental cuestión: ¿Qué es un Andy Warhol?

La pregunta es pertinente no sólo para académicos y coleccionistas sino para todo aquel involucrado en alguna actividad creativa, cocina incluida.

Entre las revelaciones más cándidas que han salido a la luz está la de Rupert Smith (el encargado de la impresión de los Warhols) quien confesó: “Teníamos tanto trabajo que hasta Augusto, el conserje del edificio, pintaba varios de los cuadros mientras que Warhol y yo dábamos las instrucciones por teléfono…lo llamábamos arte telefónico”.

En otra significativa revelación, Horst Weber von Beeren uno de los pintores del estudio, dice que el rol de Warhol en esos años era simplemente firmar los cuadros antes de ser vendidos.

¿Cuál es el rol de Joel Robuchon en sus restaurantes en París, Las Vegas, Tokyo y otras ciudades? ¿O de Ducasse en sus múltiples restaurantes? ¿O de Gordom Ramsay a través de cuatro continentes? ¿Firmar el menú? ¿Llamar por teléfono a sus chefs, tal como Warhol llamaba a Augusto el conserje?

Hay una idea del historiador Massimo Montanari que me encanta por su lógica y sencillez: la cocina es un lenguaje, y está regida por una gramática del gusto donde los ingredientes son el léxico. Y si la alimentación es como el lenguaje, los cocineros somos los escritores, Ducasse es Alexandre Dumas, y las centenas de chefs a cargo en sus 27 restaurantes son sus nègres littéraires (escritores fantasmas).

Día a día, ex-nègres culinaires de Bouloud, de Adriá, de Ducasse salen en “libertad” hacia su propia carrera. Los más ambiciosos desarrollan su propio lenguaje, su prosa o poesía. Otros, quizás menos audaces, repiten las fórmulas del maestro una y otra vez, muchas veces con resultados idénticos.

Todo cocinero tiene en su repertorio algún plato aprendido en algún stage que repite con exactitud milimétrica. Yo, por supuesto, tengo varios. ¿Seremos tan solo los conserjes del edificio? ¿Cómo entonces responder nuestra pregunta inicial? ¿Qué es un Andy Warhol? ¿O un Ducasse? ¿O un Adriá?

Para Warhol, provenir del mundo del diseño gráfico y no del de las bellas artes fue su fortaleza. En la ilustración comercial, la autoría no importa. Un dibujo es modificado a placer por un equipo editorial.

La pregunta más genial que hizo Warhol con todas sus reproducciones, fue quizás: ¿Cuál es la diferencia entre dos cosas exactamente iguales, donde una de ellas es arte y la otra no?

Dos respuestas: Marcel Duchamp (a quien Warhol admiraba enormemente) nos hizo ver con sus prefabricados que la importancia del arte no es quien lo hace sino las ideas que genera. Sin embargo, Wilhelm von Humboldt (hermano mayor de nuestro Alexander y lingüista excelso) escribió en 1791: “…lo que no provenga de nuestra propia iniciativa sino que efectuamos bajo instrucciones, no pertenece a nuestra naturaleza….cuando un artesano trabaja bajo control externo quizás admiramos lo que hace, pero desdeñamos lo que él es.

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Franz Conde
Cocinero profesional desde 1988, es discípulo de Armando Scannone. Ha trabajado como chef en Venezuela, Italia, Inglaterra, Suiza, Turquía y actualmente lidera las cocinas del Hilton Amsterdam y de Roberto´s, el restaurante italiano más premiado de Holanda. Su web: franzconde.com. Su Twitter: @franzconde.

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